jueves 29 de septiembre de 2011

Las calificaciones

Gran parte del prestigio de la UNED, de sus titulados, se fundamenta en el rigor de sus pruebas presenciales. Es conocido que en la UNED no se regala nada, que el titulado por la UNED ha tenido que superar un control riguroso de sus conocimientos, un examen exhaustivo de sus capacidades y habilidades.

Por eso, es tan importante mantener siempre la seriedad en las aulas de examen. Por eso es tan importante esa labor del profesorado de corregir cuidadosamente los exámenes realizados por nuestros estudiantes.

Buscamos el equilibrio entre los contenidos de las pruebas y los saberes que han de acreditar. Extremamos el cuidado en su elaboración y repaso, para centrarnos en lo fundamental, para evitar los errores, para unir simplicidad y claridad con la hondura necesaria. Evaluamos también nuestro propio sistema de evaluación para seguir mejorando.

Igualmente, a la hora de la corrección, queremos acelerar los resultados (pues el estudiante, con razón, desea conocer su calificación cuanto antes) pero manteniendo el esmero en la lectura. Quien tiene experiencia en corregir exámenes sabe que ese esmero es imposible de mantener muchas horas seguidas. No cabe el trabajo a destajo sino a riesgo de acrecentar las malas correcciones. Es necesario tomarse descansos y espaciar los periodos de corrección.

Por ello, cuando es elevado el número de ejercicios que debe corregir cada profesor, como es el caso en la UNED para la mayoría de las asignaturas, exigir más premura en las calificaciones implicaría incrementar el riesgo de la corrección deficiente. No hay más remedio que ejercitar un poco la paciencia en esas semanas de espera hasta que llegan los resultados. La UNED imparte unos conocimientos necesarios para la sociedad y evalúa esos conocimientos con rigor.

En la UNED, siempre innovando a favor del mejor servicio, hemos implantado avances como la valija virtual, que ordena la realización masiva de exámenes y permite, de retorno, que el estudiante pueda comprobar on line su examen y autoevaluarse poco después de realizar la prueba. Este mes de septiembre muchos estudiantes comenzarán a recibir las calificaciones en su móvil, ahorrando la búsqueda y garantizando la inmediatez en la información, recibida en cuanto el profesorado incluye la nota correspondiente. Esta prueba piloto se aplicará de manera general, salvo imprevistos, en el próximo curso.

Comprendo los nervios de quien espera un resultado que se retrasa. Pero no es gratuito: es el tiempo necesario para asegurarle que su examen ha sido leído cuidadosamente. Con la atención que se merece el esfuerzo dedicado en todas sus horas de preparación. Como garantía de que su título va a ser valorado como se merece.

jueves 15 de septiembre de 2011

Sobre los precios de matrícula

Ya está abierto el plazo de matrícula para los diversos estudios que oferta la UNED, tanto oficiales como no oficiales. Además de los títulos de Grado y las licenciaturas y diplomaturas en extinción, la UNED representa la más amplia oferta de formación a lo largo de la vida, que incluye másteres, idiomas, universidad de mayores (UNED Senior) y muchas más posibilidades.


Fieles a nuestra característica general, también aquí cada persona puede diseñar su formación con gran flexibilidad según sus necesidades y posibilidades. Afortunadamente parece que el esfuerzo de desarrollo informático va dando sus frutos y la aplicación de matrícula está funcionando sin los problemas que sufrimos el pasado curso. Esperemos que siga así y pueda soportar sin problemas los momentos más críticos de picos de matrícula que en la UNED alcanzan un volumen inusitado.

Algunos blogueros preguntan sobre los precios de las enseñanzas oficiales. Como es sabido, los precios que paga el estudiante universitario en la universidad pública (como es el caso de la UNED), es solo una parte del coste de sus estudios. El resto es, de hecho, una beca generalizada a todo estudiante, además de las becas formales que cubren la parte de pago, incluso más necesidades según el poder adquisitivo de cada cual.

A la hora de fijar la actualización de los precios para el curso 2011/2012, el Consejo de Política Universitaria (Ministerio y Consejerías de Educación de las Comunidades Autónomas) aprueba la horquilla dentro de la cual se pueden actualizar los precios para los estudios conducentes a títulos universitarios oficiales. Para el curso 2011/2012, se aprobó que los precios para primera matrícula de estudios de Grado aumentarían entre un mínimo del 3´6 por ciento y un máximo de 7’6%.

La UNED depende de la Administración General del Estado y, por ello, es el Ministerio de Educación el que aprueba la cifra final. Muchas Comunidades Autónomas, ante las restricciones presupuestarias que hacen disminuir la aportación de la Administración, han optado por aprobar incrementos en el máximo del techo autorizado. Coincidimos (UNED y Ministerio) en que la situación de crisis aconsejaba más que nunca situar el incremento de nuestros precios en la banda baja del margen autorizado.
Y así, se fijó un aumento general solo un punto por encima del mínimo (con la excepción del Grado en Psicología que arrastraba un error histórico que se corrige parcialmente).Cuando se trata de segundas y sucesivas matrículas (repetidores), se aplica desde hace muchos años un recargo sobre el precio de la primera matrícula. Podríamos decir que, como penalización por el peor rendimiento, se reduce la cuantía de la beca general percibida por todo estudiante por el mero hecho de elegir la universidad pública.

En el curso 2010/2011, el porcentaje de subida en segunda matrícula respecto a la primera oscilaba (según carreras) entre el 29% y el 44%, con una media del 34,18%. Este año, el sistema se ha simplificado para los Grados, reduciendo el recargo y aplicando con carácter general el recargo del 30%. Es decir, con una importante rebaja en el precio para la mayoría de los estudiantes repetidores.

Podría decirse que, como media, se ha congelado prácticamente el precio de matrícula para nuestros estudiantes repetidores.En tercera matrícula también se simplifica aunque aquí se mantiene básicamente el recargo anterior. Antes oscilaba entre el 43% y 61%, con una media del 49% y se aprueba el 50% con carácter uniforme para todos los Grados.

Considero que el estudiante de la UNED debería contar con una subvención superior por parte del Ministerio de Educación porque, en términos comparativos con las demás universidades, la beca que recibe es porcentualmente inferior.

Y seguiré luchando por ello. Mientras tanto, apoyaremos que las alzas de precios se mantengan contenidas para seguir facilitando nuestra principal misión: garantizar el derecho universal al acceso a la educación superior.

miércoles 7 de septiembre de 2011

La estabilidad presupuestaria

Quiero compartir aquí una columna de opinión que publico en Diario Progresista.

El contexto económico sigue deparando malas noticias día a día. “Los mercados” parecen ser una fiera insaciable. Da igual la carnaza que les arrojemos que sus rugidos siguen acrecentándose. Tengo la sensación de que nuestros ¿líderes? no acaban de darse cuenta de que o vamos a las causas o la política de parches no hará sino empeorar la situación.
La situación presente revela una ofensiva creciente de los intereses más reaccionarios para imponer un modelo económico tan liberal que refuerza cada vez más el poder de los círculos financieros. Y si vamos aceptando sus pretensiones, la fiera se hará más fuerte y tendremos menos posibilidades de domeñarla.
Desregulación en el sector privado y manos atadas para el sector público es la increíble receta que se propugna, cuando creo que hay una consciencia general de que ese modelo fue el que propició la situación en la que nos encontramos. Ese camino es la vía perfecta para garantizar una crisis larga y una recaída en pocos años que será todavía peor que la que estamos viviendo.
La reforma urgente de la Constitución española no parece estar consiguiendo los efectos deseados de calmar la voracidad especulativa precisamente por esto. Gracias, según parece, a la intervención de Rubalcaba, el texto resultante es algo más razonable que la pretensión inicial.

Creo que es compartible el principio de la estabilidad presupuestaria. El problema está en cómo se define, cómo se aplica y dónde se ponen los límites. Es clave que las cuantías se hayan remitido a una Ley Orgánica. Ya veremos la discusión de esta Ley: será decisiva la correlación de fuerzas cuando haya de aprobarse. Aunque las cifras que ahora se manejan son absurdamente reducidas, al menos se introducen factores de flexibilización como la referencia tanto al déficit estructural (es decir, el real puede ser mayor) como a “catástrofes naturales, recesión económica o situaciones de emergencia extraordinaria que escapen al control del Estado y perjudiquen considerablemente la situación financiera o la sostenibilidad económica o social del Estado”.

La Unión Europea ya tenía unos límites bastante razonables (y la Ley Orgánica no debería ser más estricta): un 3% del PIB de déficit y hasta un 60% de Deuda. El problema viene por dos lados.
Primero, que cuando se incumplieron estos límites no pasó nada. Empezando por la propia Alemania, hoy tan exigente. Por eso las reformas constitucionales pueden no servir para nada. Porque si no hay responsabilidad por incumplimiento, proclamar la estabilidad presupuestaria es tan bienintencionado como aquello de la Constitución de Cádiz de que los españoles serán justos y benéficos.
Segundo, que la estabilidad presupuestaria, que ha de exigirse a largo plazo y no a corto, implica comportamientos responsables también en épocas de bonanza. Buena parte de la culpa de estos déficits la tienen quienes en los momentos boyantes rebajaron impuestos demagógicamente. De la misma manera, quienes ahora se oponen a cualquier incremento de la presión fiscal ponen en peligro no solo los programas públicos de gasto, especialmente los de carácter social, sino también la estabilidad presupuestaria que dicen defender. El mito de que bajando impuestos se recauda más quedó hecho trizas con el ejemplo del gobierno Bush.

Para luchar contra el déficit la más eficaz medida es impulsar el crecimiento.
En todo caso, la única forma de calmar a los mercados es domeñarlos, es ir por delante de ellos y no a rastras. La única forma de frenar la especulación galopante es prohibir las operaciones financieras sin sustrato real, es poner un impuesto sobre las transacciones financieras que penalice la especulación a corto, es terminar con los paraísos fiscales, es desenmascarar a las agencias de calificación… Y con Estados fuertes capaces de contrapesar el poder económico desmedido. Lo que, en Europa, significa apostar de una vez por un gobierno económico con presupuestos y competencias que permitan una auténtica política fiscal.

Sé que es soñar. Pero mientras no se acometan esas tareas, nuestros sueños estarán plagados de pesadillas.

jueves 1 de septiembre de 2011

De vuelta

El verano meteorológico no ha terminado pero, para casi todos nosotros, el verano ha llegado a su fin. Ligamos verano a periodo de descanso, a cambio de rutinas, a vacaciones.

Sin embargo, para la mayoría de los estudiantes de la UNED, el verano es un periodo de especial esfuerzo. Este tiempo permite un cierto margen adicional para el estudio y se recupera el que no pudo tenerse durante el curso por las limitaciones impuestas por el trabajo y las obligaciones familiares.

Precisamente por ello, la UNED no alterará el calendario clásico y mantendrá los exámenes de septiembre. Sabemos que esta oportunidad y esta fecha son muy importantes para poder culminar con éxito el esfuerzo de tantos meses.

En estos primeros días de septiembre, necesariamente, el primer mensaje ha de ir destinado a todos nuestros estudiantes que ahora se examinan: tranquilidad, confianza y suerte; que los resultados hagan justicia a todas las horas previas de estudio.

Sé igualmente que buena parte del profesorado también ha dedicado muchas horas de sus presuntas vacaciones al estudio, a culminar una investigación pendiente, a revisar esa tesis que dirige, a preparar nuevos materiales docentes… Es una de las desventajas de la profesión universitaria: que tenemos que soportar bromas sobre nuestras largas vacaciones, que dedicamos en buena medida al trabajo. La ventaja es que, sin embargo, nos gusta lo que hacemos.

En todo caso, confío en que profesores y estudiantes, administrativos e investigadores, todos, hayamos tenido tiempo para el descanso, para la familia y los amigos, para recuperar fuerzas, para la lectura, para el relax en una cala escondida o en una terraza frente a montes o valles. Desgraciadamente, el entorno de las noticias económicas no favorecía la tranquilidad. Pero sobre esos temas quizás hable otro día.

Con las pilas cargadas, retomamos las obligaciones, las rutinas, el ritmo acelerado. Ojalá que también, como a nuestros estudiantes, el esfuerzo y la dedicación vayan acompañados del éxito en nuestros objetivos. Ojalá que sepamos conjugar el trabajo con un tiempo para nosotros y para las personas a las que queremos, que sepamos mantener parte de todo lo que hicimos en las semanas que despedimos.

El sol del verano debe seguir dándonos calor todo el año. El viaje a Ithaca continúa. Con ilusiones renovadas.