
El miércoles compartí mesa con los alcaldes de los municipios de Madrid Sur. Oficializamos la firma de un convenio por el que la UNED abre allí un centro asociado con actividades repartidas entre nueve municipios. En su primer año, 6.500 estudiantes matriculados. Dado que el Centro de Madrid ha crecido a pesar de esta "segregación", creo que está claro que estamos llegando a más ciudadanos, que más personas han encontrado la oportunidad de acceder a la enseñanza superior, de seguir formándose.
Camino del encuentro fui contemplando las avenidas, plazas y construcciones de Parla, por donde pasábamos: inmaculada, con calles limpias, su tranvía ligero, sus instalaciones públicas dignas de cualquier ciudad del norte de Europa.
Me vino a la memoria cómo eran esas mismas calles y plazas hace varias décadas. Cuando llegaron los ayuntamientos democráticos, Parla tenía las calles sin asfaltar, embarradas en cuanto caían unas gotas. Casas muy modestas, simple ciudad dormitorio sin servicio público alguno, sensación de abandono. Recuerdo que el entonces Presidente de la Comunidad, Joaquín Leguina, nos llamó a un grupo de profesionales con un mensaje: quiero vuestra colaboración para hacer de Parla el símbolo de la democracia en Madrid, Parla debe ser en unos años una población modelo. Algo, muy poco, colaboré en aquel empeño. Y, realmente, el cambio ha sido espectacular. Solo le faltaba tener universidad, y ya la tiene.
Entonces, para llegar a las poblaciones del Sur desde otro punto de Madrid eran necesarios varios cambios de autobús y más de una hora de transporte. Hoy Madrid Sur está mucho más cerca y la UNED es un servicio que se suma a su modo de vida.
Me gustó escuchar en boca de los alcaldes su implicación en un sueño del que empezamos a hablar hace tres años y se hace hoy realidad. Me gustó que la UNED simbolice cómo el servicio puede estar por encima de intereses partidistas, como la UNED aúna voluntades para acercar más y mejor educación a los ciudadanos.
Y me gustó compartir sus afirmaciones, como que la riqueza ya no está en el subsuelo, aunque esté lleno de diamantes o petróleo. El yacimiento del futuro está en el conocimiento, nos dijo Pedro Castro. Y que sentimos hoy mucha incertidumbre, y las incertidumbres se despejan con formación, nos dijo José Mª Fraile.
Me gustó estar en el Sur de Madrid y recoger tanto reconocimiento para la UNED de sus alcaldes y de los habitantes de sus municipios.
Gracias a todos los que lo habéis hecho posible.



