lunes 31 de enero de 2011

Plan de Cooperación de la UNED


La Cooperación al Desarrollo no ha merecido en nuestra universidad la atención que, en mi opinión, merece. No podemos hablar de una Universidad Responsable si no prestamos apoyo a la formación universitaria en aquellos lugares del mundo con especiales necesidades.

Hasta ahora, la cooperación se ha venido realizando fundamentalmente a través de proyectos e iniciativas de profesores y personal de administración y servicios, aislada e individualmente. Quizás por ello, estas acciones no siempre han sido visibles.

El Plan de Cooperación de la UNED se ha propuesto, entre otras acciones,detectar y dar a conocer estos proyectos ya emprendidos y, también, llevar a cabo otros que respondan a demandas que hemos recibido.

Hemos puesto en marcha un Grupo de trabajo para la cooperación con las personas que sabemos que venían trabajando en estos temas. Está abierta una Convocatoria de voluntariado para la Cooperación al Desarrollo, con el objetivo de facilitar la participación del personal y estudiantes de la UNED en proyectos del Plan de Cooperación. Se detallan el tipo de actividad y las plazas de voluntariado que necesita cada proyecto. Pretendemos que las actividades se adecuen a la experiencia, habilidades y conocimientos del voluntario.

Queremos unir los esfuerzos de toda la comunidad universitaria en una sola dirección para conseguir mayor impacto de la acción en los beneficiarios. Sumar esfuerzos y trabajar en equipo multiplica la eficacia de nuestra acción.

lunes 24 de enero de 2011

Tecnologías y presencia social

¡Cómo se va el tiempo! Sin darme cuenta, han pasado dos semanas y
había dejado este blog relegado a un segundo plano. Son muchos los proyectos en marcha y el comienzo de año parece que requiere
repasarlos todos para que no pierdan impulso.

Pero estos proyectos de hoy se inscriben en una historia de la UNED,una universidad que no para de crecer en presencia e importancia social. Sin ir más lejos, esta tarde inauguramos la nueva sede en París, un símbolo más de la importancia creciente de las relaciones internacionales en la universidad del siglo XXI.

Como símbolo del reconocimiento a nuestra historia, la pasada semana presentamos el magnífico retrato que el pintor Hernán Cortés ha realizado de quien fue nuestro primer rector de este siglo: Jaime Montalvo. Su llegada al rectorado supuso un salto importante en la dirección que exigían los nuevos tiempos.

Especialmente, se apostó por la introducción masiva de las que entonces eran nuevas tecnologías y por incrementar sustancialmente la interacción con las instituciones y agentes sociales. Dos tareas fundamentales en las que, diez años después, seguimos empeñados.

Porque, como casi todo en la vida, hay que seguir mejorando día a día.

viernes 7 de enero de 2011

De vuelta

Tras la pausa navideña, hay que ir recuperando la normalidad.

Mañana sábado se celebra el tradicional cross (llamado del rector pero que yo preferiría que fuera “de la UNED”) y su pistoletazo de salida parece que lo fuera también para las actividades laborales del trimestre. No está mal la metáfora para emprender el año con espíritu deportivo.

Los agoreros parecen dibujar un 2011 negro, muy negro. Creo que, al margen de los condicionantes externos, nuestro ánimo y disposición son, al final, extremadamente relevantes para conseguir que las cosas pinten de uno u otro color. La UNED sigue viva, llena de proyectos ilusionantes, y estoy seguro de que este puede ser un gran año para nuestra universidad. Sin duda, dependerá de nosotros.

Hablando de espíritu deportivo, una de las novedades del año es el endurecimiento de las normas restrictivas del consumo de tabaco en público. Yo soy poco amigo de las prohibiciones. En general. Creo más en la educación y en el convencimiento que en las normas restrictivas. Soy un ex fumador bastante tolerante. Creo, no obstante, que hay que evitar los comportamientos que perjudican a los demás. Lema aplicable a todo cuanto hacemos en la vida.

En economía hablamos de las externalidades para referirnos a estos efectos de nuestras acciones (y omisiones) sobre los demás. Y explicamos que el Estado debe intervenir para corregirlas porque, en caso contrario, el egoísmo individual provocará un exceso de externalidades negativas (contaminación, por ejemplo) y menores externalidades positivas (educación, investigación, cultura, salud…) de las deseables.

Por ello, es bueno que todos los fumadores hagan un esfuerzo para evitar comportamientos que (además de contrarios a las leyes) pueden perjudicar a los que nos rodean. Entre todos, podemos ir construyendo unos hábitos ambientales más saludables, sin necesidad de enfrentamientos maniqueos o crispados.

En este y en todos los campos, entre todos podemos construir un mundo mejor. Empecemos por un 2011 mejor.