Quiero compartir aquí una columna de opinión que publico en Diario Progresista.El contexto económico sigue deparando malas noticias día a día. “Los mercados” parecen ser una fiera insaciable. Da igual la carnaza que les arrojemos que sus rugidos siguen acrecentándose. Tengo la sensación de que nuestros ¿líderes? no acaban de darse cuenta de que o vamos a las causas o la política de parches no hará sino empeorar la situación.
La situación presente revela una ofensiva creciente de los intereses más reaccionarios para imponer un modelo económico tan liberal que refuerza cada vez más el poder de los círculos financieros. Y si vamos aceptando sus pretensiones, la fiera se hará más fuerte y tendremos menos posibilidades de domeñarla.
Desregulación en el sector privado y manos atadas para el sector público es la increíble receta que se propugna, cuando creo que hay una consciencia general de que ese modelo fue el que propició la situación en la que nos encontramos. Ese camino es la vía perfecta para garantizar una crisis larga y una recaída en pocos años que será todavía peor que la que estamos viviendo.
La reforma urgente de la Constitución española no parece estar consiguiendo los efectos deseados de calmar la voracidad especulativa precisamente por esto. Gracias, según parece, a la intervención de Rubalcaba, el texto resultante es algo más razonable que la pretensión inicial.
Creo que es compartible el principio de la estabilidad presupuestaria. El problema está en cómo se define, cómo se aplica y dónde se ponen los límites. Es clave que las cuantías se hayan remitido a una Ley Orgánica. Ya veremos la discusión de esta Ley: será decisiva la correlación de fuerzas cuando haya de aprobarse. Aunque las cifras que ahora se manejan son absurdamente reducidas, al menos se introducen factores de flexibilización como la referencia tanto al déficit estructural (es decir, el real puede ser mayor) como a “catástrofes naturales, recesión económica o situaciones de emergencia extraordinaria que escapen al control del Estado y perjudiquen considerablemente la situación financiera o la sostenibilidad económica o social del Estado”.
La Unión Europea ya tenía unos límites bastante razonables (y la Ley Orgánica no debería ser más estricta): un 3% del PIB de déficit y hasta un 60% de Deuda. El problema viene por dos lados.
Primero, que cuando se incumplieron estos límites no pasó nada. Empezando por la propia Alemania, hoy tan exigente. Por eso las reformas constitucionales pueden no servir para nada. Porque si no hay responsabilidad por incumplimiento, proclamar la estabilidad presupuestaria es tan bienintencionado como aquello de la Constitución de Cádiz de que los españoles serán justos y benéficos.
Segundo, que la estabilidad presupuestaria, que ha de exigirse a largo plazo y no a corto, implica comportamientos responsables también en épocas de bonanza. Buena parte de la culpa de estos déficits la tienen quienes en los momentos boyantes rebajaron impuestos demagógicamente. De la misma manera, quienes ahora se oponen a cualquier incremento de la presión fiscal ponen en peligro no solo los programas públicos de gasto, especialmente los de carácter social, sino también la estabilidad presupuestaria que dicen defender. El mito de que bajando impuestos se recauda más quedó hecho trizas con el ejemplo del gobierno Bush.
Para luchar contra el déficit la más eficaz medida es impulsar el crecimiento.
En todo caso, la única forma de calmar a los mercados es domeñarlos, es ir por delante de ellos y no a rastras. La única forma de frenar la especulación galopante es prohibir las operaciones financieras sin sustrato real, es poner un impuesto sobre las transacciones financieras que penalice la especulación a corto, es terminar con los paraísos fiscales, es desenmascarar a las agencias de calificación… Y con Estados fuertes capaces de contrapesar el poder económico desmedido. Lo que, en Europa, significa apostar de una vez por un gobierno económico con presupuestos y competencias que permitan una auténtica política fiscal.
Sé que es soñar. Pero mientras no se acometan esas tareas, nuestros sueños estarán plagados de pesadillas.
Estimado rector, coincido completamente con su análisis de la situación, aunque para mí se queda corto en el tema de la reforma de la Constitución. Una reforma en quince días, sin debate social, sin referéndum y excluyendo a partidos que en su día sus representantes fueron “Padres de la Constitución” (es que todos eran hombres), suena a un “pequeño” Golpe de Estado dirigido más que a calmar los mercados, a recentralizar España que puede tener sus efectos secundarios.
ResponderSuprimirEstimado Rector,
ResponderSuprimirEl problema de la estabilidad presupuestaria está más en COMO se gasta que en la cantidad QUE se gasta. Podría dar ejemplos reales de abuso de poder.
¿subida de impuestos? ¿para mantener las panzas llenas? ¿para seguir financiando al extrajero?(sin ánimo racista: todas las ayudas sociales son para ellos, cuando va un español, le dicen que le ayude una familia que no existe- contestación habitual en un ayuntamiento-).¿para que si voy de urgencias me pasen una factura de 600 euros por ser de MUFACE y el que no cotiza ni paga impuestos le subvencionen el cambio de sexo?
podrá decir que son afirmaciones un tanto demagógicas, pero ciertas.
y algunos de esos que también propugnan la subida de impuestos también dicen que no hay que reducir la máquina del estado: mientras la pirámide de empleados esté invertida y repetida(hay más jefes que trabajadores de base:hay sitios que hay 3 veces más funcionarios A que funcionarios C), el estado no funcionará y solo será una máquina de consumir dinero.
y lo siento, modificaciones chorras de la Constitución no, gracias.¿se creen que el avaricioso se le engaña con un caramelo? Como les debemos mucho dinero pueden hacer todo el chantaje del mundo, porque es lo que están haciendo. y mientras, la mitad de los españoles, pasándolas canutas.
en fin....
Hola buenas tardes
ResponderSuprimirMe llamo Alexis Merchan y estoy estudiando Economía en la UNED, estoy totalmente de acuerdo con el comentario en especial con el último párrafo, ¿realmente cómo es posible qué las agencias tengan tanto poder si hace pocos años no eran nada tan fiables?
Un saludo.
En época de crisis, recesión económica o como prefiramos llamarlo, lo que más tendríamos que cuidar es la educación, tendría que ser el pilar fundamental para volver a crecer e intentar formarnos para basar nuestra economía en otros ámbitos y así evitar (o por lo menos paliar) que esto suceda.
ResponderSuprimirAsí que sería de gran ayuda que cuidasen un poco la educación, sobre todo la pública. No se de quien dependerá, pero en esta situación y con la actual tasa de para no es de recibo que con la implantación de Bolonia nos suban el crédito un 25% en la UNED, con estos precios a algunos nos resulta imposible seguir estudiando.
Si usted es tan amable agradecería que explicase a que se debe esta subida (de quien depende) y que tipo de mejoras tendremos.
Saludos
Pues estamos como para pedir un gobierno fuerte en Europa. Más bien deberíamos empezar por tener un gobierno fuerte en España.
ResponderSuprimirEfectivamente me uno al último párrafo, y si el supuesto ganador de las elecciones lo incluyera en su programa electoral, puede que empezara a creer que lo que están reconstruyendo los Gobiernos (todos), no es, ni más ni menos que el mismo estado de cosas que antes de la crisis. Cuando alguien gana dinero por el simple hecho de clicar una opción en el ordenador hay alguien en algún lugar que pagará por ello...normalmente en forma de miseria o deuda, ESTO SON LOS MERCADOS y no hace falta estudiar económicas para entenderlo.
ResponderSuprimirBuenas tardes!
ResponderSuprimirNo existe ni una sola referencia desde la web de la UNED respecto a la nueva ley de Economía Sostenible 11/3/2011 en el que entre otros temas se trata el de las convalidaciones de ciclos formativos de grado superior con estudios universitarios de grado.
AL MENOS 30 ECTS más la posibilidad de incluir las prácticas.
¿Por qué se está tardando tanto en informar a los estudiantes sobre esto?. ¿Por qué desde las facultades no se está trabajando en ver las estas convalidaciones? Desde los negociados dicen que está en estudio, si luego se habla con los profesores te dan el No por respuesta al tema de convalidar. La ley está para cumplirla, alomejor el rector podría recordarsela a algún director de facultad.
Muchas Gracias
sr.Gimeno. Me averguenzo de su sectarismo, y de querer confundir, por defender lo indefendible."Los mercados" como vd. los llama, son los acreedores que han prestado su dinero a un pais dirigido por unos manirrotos ignorantes y quieren cobrar.Si nó debiéramos nada, no tendríamos que preocuparnos de los mercados.
ResponderSuprimirTeodora Milles conoce algo el mercado económico y social y aunque pasen los años vemos que el negocio bursatil sigue estando en manos de Dinamarca por sus cerdos, Noruega por su petróleo y Suecia por su madera. El alza FIAM a 47/2. El compromiso de URRS a 26/8 y el Francés al Norte de España a 30/3. Tales resultados nos dan un índice de la BDE con saturación bursatil económica.La Balanza Monetaria Internacional deja como media a Japón en 34/7, Canada a 35/8 y el FIM Euro con el Fondo Monetario Europeo repartido entre Francia y Gran Bretaña a 17/8. Todo un Estrellato Numerológico. Veremos si Japón y Canada logran levantarse al 39/9 en la Balanza Monetaria Internacional. Hablaremos mucho mas tarde del deber del Fondo Social Internacional.
ResponderSuprimirVoy a explicarmer:
ResponderSuprimirParece que la salvación de la crisis está en crear un número importante de personas que pongan empresas, o que se apunten de autónomos, aunque no tengan trabajadores.
Todo el que hace un comentario económico dice que para que esto remonte hace falta esa figura nueva que se ha creado que se llama XXXXdores me dá igual como se llamen o como los llamen; la realidad no es como los llamen.
Yo los voy a llamar por su nombre, hacen falta gente ilusionada con nuevas ideas, que sea capaz de crear empleo y comprometerse a pagar.
Por que esta sociedad están los que pagan y los que gastan.
Yo les llamo hombre sin libertad.Para que haya libertad hace falta que haya reglas cumplibles.
No puede uno invertir en un negocio y cada tres días te cambien las reglas del juego.
El ejecutivo debe ser justo con el inversor y no se puede o por lo menos eso es lo que se nota que sin reglas de juego no juego, no creo empresa.
Para ello existe el comportamiento comparado en la sociedad.
Si soy empresario, me maltratan y me critican
Si soy trabajador o empleado no encuentro quien se haga cargo de emplearme.
Si estais interesados en que os lo ecplique, otro día o en otro momento os aclararé lo del comportamiento comparado.