jueves 2 de junio de 2011

Socialmente responsables


Esta mañana hemos asistido a una jornada de la Cátedra Telefónica-UNED. En el encuentro se aborda la valoración económica de la RSC (Responsabilidad Social Corporativa).
Profesionales como Pablo Valverde, que trabaja para el gobierno Noruego asesorando sobre prácticas éticas, o Rodrigo Amandi, que analiza la inversión responsable en la Empresa británica SAM, han inaugurado la jornada. Son jóvenes profesionales que van un paso por delante investigando y trabajando en el camino de la responsabilidad social, la sostenibilidad y la inversión socialmente responsable.
A ellos se ha sumado Luis Abril, que desde la secretaría técnica de la Presidencia de Telefónica, supo ver hace ya una década que la empresa debía estudiar y abordar prácticas de responsabilidad social. Y asumir el precio.
Destacaba Valverde cómo diferentes estudios habían mostrado que los noruegos no quieren obtener beneficios a cualquier precio, es decir, invirtiendo en cualquier negocio, de la naturaleza que sea. Ellos colaboran con el gobierno para investigar qué empresas son dignas de inversión y cuáles no. También ofrecen asesoramiento a éstas últimas para mejorar sus prácticas de responsabilidad.
Rodrigo Amandi mostraba que SAM es una empresa de valoración que estudia dónde y por qué es óptimo invertir desde valores sociales y sostenibles. Como en unas olimpiadas deportivas, se trata de informar de los mejores y más responsables lugares de inversión en cada sector desde la valoración responsable.
La lectura final sería que la responsabilidad social se traduce a la larga en mejores resultados no solo sociales, sino también económicos.
Hemos compartido con ellos en la presentación la voluntad de la UNED de trabajar en ese mismo sentido. Somos conscientes de que nos queda mucho por hacer para cumplir todos los principios que preconizamos. Abordamos códigos de conducta como universidad en aras de esa responsabilidad y publicamos desde hace dos años una memoria de responsabilidad social donde analizamos lo que hemos avanzado y lo que nos queda por hacer.
Tenemos la obligación de hacerlo. En la Universidad debemos construir un tercer pilar fundamental, además de la docencia y la investigación, que es transferir a la sociedad nuestro conocimiento y dar cuenta de lo que hacemos con los recursos públicos. Por ello debemos cuidar la eficiencia y sostenibilidad de lo que hacemos y gastamos.
La Cátedra de Telefónica-UNED es un ejemplo de fructífera colaboración entre empresa y universidad. Demasiado tiempo, en España, empresa y universidad han vivido de espaldas, pero estamos recuperando rápidamente el tiempo perdido. La labor complementaria, sin merma de la respectiva independencia, propicia avances más rápidos en la docencia y en la investigación, sinergias evidentes y, en último término, un mejor servicio a la sociedad.

3 comentarios:

  1. Posiblemente sea lo mejor, si.
    Durante años hemos asistido al control total que tienen las empresas que se publicitan en los medios de comunicación sobre estos. La crítica al anunciante es, hoy, una quimera, un imposible. ¿Por qué no?¿Por qué no trasladar el modelo a la universidad?
    Lo más sensato, es abrir las puertas a esta institución que se caracteriza por el bien social que proporciona. De todos es sabido que el uso de subcontratas (como las que utiliza esta empresa) ha mejorado la calidad de vida de los trabajadores. O la responsabilidad social que ha demostrado con su último ERE... es comprensible, la empresa en cuestión, tiene un balance de pérdidas millonario...oh, Wait!...
    Ceder poder ante estas instituciones, que no ha mucho eran de todos y que se mal vendieron con la excusa de generar más competitividad y precios más bajos -y todos hemos visto en que se ha convertido su mercado- no me parece muy acertado.
    Como poco lo calificaría de suicidio, pero bueno... hace tiempo que la "universidad" a muerto...
    Vivir a espaldas de esta gente es una necesidad social, darles el más mínimo poder es sepultar lo poquito que teníamos de "democracia".
    Lo dicho, todo un acierto,
    Encantado Rector con que estas "aves de rapiña" sobrevuelen mi cabeza, sobre todo con la muestra de responsabilidad que han tenido hasta ahora...

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  2. Es cuanto menos irrisorio que se hable de responsabilidad social desde una cátedra que se llama telefónica.

    Ya han metido la patita en la universidad, cuando ellos entren salimos nosotros.

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  3. Seguro que pueden mantener la independencia, ánimo, sólo hay que ver el resto de áreas en el que han entrado las empresas: Medios de comunicación, mercado, política, Internet, propiedad pública (pregúnteselo a Telefónica)... tenga cuidado porque probablemente esté hipotecando la universidad, de sus decisiones de hoy depende la educación de mis hijos mañana.

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