Envío hoy esta colaboración al medio en el que escribo y quiero compartirla en este blog.
Las impresionantes imágenes del tsunami que ha asolado las costas al nordeste de Japón imagino que nos han impresionado a todos. La ola destructiva arrasando cuanto encontraba a su paso, un barco varado encima de una casa, personas huyendo a la desesperada hacia lugares que pudieran ser seguros, rastros de desolación por doquier…
Miles de muertos y de desaparecidos, en cifras que se incrementan cada mañana. Escenas de dolor que se adivinan en unas caras sorprendentemente hieráticas. Extraño lágrimas.
Daños materiales considerables, que van a sumir a Japón en dificultades económicas prolongadas y que nos afectarán finalmente a todos.
Y, además, la amenaza de contaminación nuclear que, cuando escribo estas líneas, anuncian que puede ser de magnitud espeluznante.
Hace pocos años, no sabíamos (yo no sabía) lo que era un tsunami. El acaecido entonces en Indonesia no mereció tanta atención como este. Quizás porque ahora tenemos más imágenes y, ya sabemos, si puede mostrarse es más noticia. Quizás porque los desastres del norte siempre cuentan más que los del sur; quizás porque hay muertos de primera y muertos de segunda clase.
Uno piensa en tanto dolor y tanto sufrimiento humano y siente en su propia carne la desolación. Compasión y simpatía remiten al mismo sentido etimológico: sufrir con el otro, sentir con el otro.
Me temo que no sirve de mucho pero, estos días, tengo mi corazón en Japón.
En este foro quiero añadir una reflexión especial. Sin duda, los daños iniciales del terremoto fueron mínimos gracias al importante esfuerzoprevio en investigación realizado por Japón. Esfuerzo que ahora sevalora especialmente. Cuando se recorta la inversión en universidades e investigación, podemos tener la certeza de que se lamentará en unmomento o en otro.
La sociedad japonesa ha dado muestras a lo largo de su historia de saber salir de situaciones difíciles. Con ese sentido de comunidad tan peculiar han resurgido de sus cenizas. Seguramente, tambiénen esta ocasión podrán hacerlo.
Sobre el tema de la contaminación nuclear, hay mucha desinformación, aporto una entrada de un blog bastante esclarecedora: http://www.cienciakanija.com/2011/03/14/por-que-no-estoy-preocupado-por-los-reactores-nucleares-de-japon/
ResponderSuprimirSobre el tsunami, os dejo este impresionante video de la bbc, en el que se ve cómo se lleva por delante un puerto y barcos muy grandes http://www.bbc.co.uk/news/world-asia-pacific-12725646
Estoy pensando en el epitafio de un marino fenicio que cito Jorge Luis Borgues en uno de sus poemas:
ResponderSuprimir"Dioses, no me trateis como un dios. Si no como un hombre, que ha destrozado la mar".
De tsunamis yo ya sabia bastante antes del del Índico, es una de las fuerzas más impactante para el ser humano que los experimenta. No debemos de olvidar que la moderna sismología científica surge del impacto que produjo el Terremoto que destruyo Lisboa con tres tsunamis e incendio general de la ciudad el Día de Todos los Santos de 1755.
Sus consecuencias son muy importantes porque influyeron de forma notable en el pensamiento europeo en general. Le recomiendo este articulo de Wikipedia para entender de que estoy hablando:
http://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_Lisboa_de_1755
Le honra lo que dice sobre el tsunami, todos tenemos un poco el corazón estos días en Japón, pero también le honra no dejar de incluir una, llámela reflexión especial, llámela crítica constructiva respecto de los recortes en educación e investigación en este país. Así nos va.
ResponderSuprimirLe honra lo que dice sobre el tsunami, todos tenemos un poco el corazón estos días en Japón, pero también le honra no dejar de incluir una, llámela reflexión especial, llámela crítica constructiva respecto de los recortes en educación e investigación en este país. Así nos va.
ResponderSuprimirEs un comentario muy acertado, querido Juan Antonio. Personalmente rezo por las víctimas del terremoto. ¿Podríamos hacer algo para demostrar nuestra solidaridad a nuestros alumnos japoneses o de origen japonés, si tenemos alguno en la UNED?
ResponderSuprimirUn abrazo,
Pedro Herrera
Hoy jueves el pueblo japonés sigue mereciendo toda nuestra solidaridad, pero empieza a no ser tan claro que se emplearan sus virtudes en un adecuado modelo de seguridad. Las noticias de las escasas revisiones a que fueron sometidas sus centrales, siendo su ubicación la que es, da que pensar.
ResponderSuprimirBuenos días. No estoy de acuerdo con el comentario sobre la diferencia de tratamiento informativo entre desastres en el "norte" y en el "sur". Recordemos: Indonesia, Haïtí, Nueva Orleans...En el caso japonés, hay una gran novedad : no es un desastre. Son tres. Y la diferencia está en la respuesta y capacidad de las sociedades afectadas. No me cabe duda que Japón "saldrá" comparativamente antes y mejor. Y también opino que aquí no tenemos sensibilidad, ni social ni política, hacia la necesidad de incrementar ( no ya mantener,) la inversión en investigación (ésto no vende tanto como el fútbol o el patio de vecindad rosa).Gracias y saludos. Miguel.
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